lunes, 14 de marzo de 2011

NUESTRA AVENTURA EN LA SIERRA DEL SEGURA, GENIAL, FANTÁSTICA Y PARA REPETIR

El pasado viernes una treintena de personas con y sin discapacidad pertenecientes a ASPRONA Albacete se embarcaron en una “aventura” hacia tierras de la Sierra del Segura. Sigo estas líneas, no sin antes reconocer que muchos de nosotros estábamos un poco intranquilos por el tema del tiempo, ya que las previsiones eran poco halagüeñas y que el pueblo mas cercano al sitio donde íbamos estaba 30 kilómetros. También sabíamos que la carretera que había allí era estrecha, casi sin asfaltar, aun que mejor diremos directamente sin asfaltar y que el viaje iba a durar unas dos horas.
Pues bien, a las 16:30 salimos para allí dos furgonetas y cuatro coches, todas las previsiones se cumplieron, un viaje de más de dos horas, lluvia intensa y niebla, y unas carreteras imposibles. Pero al final llegamos y de verdad que valió la pena.
Como ya llegamos tarde, decidimos que mientras unos se dedicaban a hacer la cena el resto desharían las maletas y se instalarían en las cinco casas rurales que habíamos alquilado, que por cierto eran preciosas, ¡y enormes!, unos 110 m2 cada una con seis camas y lo mas importante, adaptadas para sillas de ruedas. La cena decidimos que fuera algo ligero y fácil de cocinar ya que era tarde y todo el mundo estaba cansado de manera que se repartieron dos sándwiches para cada uno con yogures y fruta, después encendimos las chimeneas, la tele y nos quedamos durmiendo con el ruido de la lluvia y el río segura que pasaba justo a los pies de las casas.
La sorpresa vino la mañana siguiente cuando nos despertamos y salimos de las casas, ya con luz y todo
despejado pudimos admirar el sitio donde nos habíamos instalado, todo una preciosidad, rodeados de árboles, montañas, el cristalino río, ¡que maravilla de sitio!. De manera que no esperamos más, desayunamos y nos fuimos todos a hacer una ruta hacía Gontar pasando por Parolix y algunas aldeas de esas que tienen unos 15 habitantes. Estuvimos andando unas 2 horas hasta que decidimos volver ya que a la tarde nos esperaba otra ruta mas bonita aún que era a las orillas del río segura. Comimos macarrones con atún y fiambre, típica comida rápida y salvadora y nos echamos un pedazo de siesta antes de comenzar la ruta del río. Esa ruta si que fue preciosa, pasamos por los túneles que hay entre las montañas y seguimos la estela de río admirando todo su recorrido, los puentes, las pozas cristalinas y la nieve que todavía se conservaba en la cima de las montañas. A la vuelta estábamos ya agotadísimos pero enamorados de todo lo que habíamos visto. La cena tocaba sopa y hamburguesas y todos teníamos un hambre voraz ya que habíamos pasado el día haciendo rutas sin parar, de nuevo encendimos las chimeneas y las teles y después a dormir.
El domingo como domingo que es la verdad es que nos levantamos bastante tarde, hicimos las maletas  y después nos quedamos unos cuántos haciendo la comida y el resto se bajó al río a disfrutar del sol que ese día nos había salido. Tiramos piedras al río, nos metimos con las botas de agua y hasta vimos unos cuantos pececillos.
Llegó la hora de comer y el domingo tocaba ensalada y arroz a la cubana. Había que comer rápido porque a las 16:00 todo tenía que estar recogido ya que nos marchábamos para el pueblo de Yeste a una visita guiada por el castillo y el museo etnográfico.
A las 17:30 llegamos a Yeste, estuvimos por el castillo, el museo y hasta nos pusieron un video con toda la historia de la zona. Nuestra visita terminó sobre
las 19:15 así que nos tocaba ya regresar a Albacete. Justo a la salida empezó a llover intensamente.
Hemos de decir que la lluvia nos respetó todo el fin de semana excepto en los viajes de ida y vuelta ya que los dos los hicimos con intensa lluvia. Pero la verdad es que no tuvimos ningún problema y todos aquellos que íbamos conduciendo lo hicimos con precaución y siempre ayudándonos al grupo de vehículos que íbamos.
Desde aquí quiero destacar la labor de todos los voluntarios/as que hicieron de este viaje un éxito para todos ya que por muchas adversidades que se pudieran presentar al final todo se convertía en positivo y genial. De verdad ha sido un viaje para destacar por todos, ya que hemos demostrado que juntos podemos ir al fin del mundo y que una silla de ruedas, unas muletas, o no tener capacidad para orientarte no debe ser problema para no poder disfrutar porque allí lo pasamos como nunca, y por supuesto con una gran moraleja: QUE REPETIREMOS!!!

1 comentario:

  1. Tenemos el paraíso tan cerca que a veces ni caemos en lo que hay. El fin de semana fué uno de los mejores de todo el invierno y disfrutar de tan buena compañía en un paraje tan virgen ha sido un lujo digno de enmarcar. El tiempo le dió un toque de encanto y un despliegue de compañerismo general que hizo de este viaje una experiencia única. Un beso a todos y a ver si repetimos que merece mucho la pena!!! jejeje

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